Cómo Trabajar Freelance Siendo Menor De Edad
Muchas veces nos hicieron creer que cuando somos chicos sólo servimos para estudiar y hacer tarea, porque para trabajar hay que estar muy capacitado, tener una carrera terminada o que te "acomode" algún familiar en su negocio/empresa. Nada más alejado de la realidad.
En este artículo te voy a mostrar algunas de las alternativas que conozco para consigas trabajo sin restricciones de edad, simplemente explotando tus habilidades.
¿Qué es el trabajo freelance?
Empecemos por definir a qué nos referimos cuando hablamos de trabajar freelance. Existen varios tipos de relaciones laborales. Cuando tomamos un trabajo freelance estamos estableciendo una relación de independencia con nuestro empleador.
Esto quiere decir que nuestro patrón se queda con el bien o servicio que nosotros producimos a cambio de dinero, sin que estemos formando parte de su empresa. Somos ajenos a los beneficios de su organización.
Se puede acordar realizar proyectos en concreto (como por ejemplo la edición de un videoclip), o algo más tirando para el largo plazo (editar 5 videoclips al mes durante 90 días). Hay mucha flexibilidad para encararlo.
Lo importante es entender que somos libres de abandonar el trabajo una vez termine el plazo estipulado, ya que en la gran mayoría de los casos no habrán contratos de por medio ni complicaciones. Obviamente hay que ser responsables de cumplir con las pautas acordadas previamente.
Somos freelancers, no emprendedores. Todavía hay gente que se confunde estos dos conceptos que en esencia son totalmente opuestos. Y es que probablemente nosotros seamos los que trabajamos para los proyectos de los emprendedores.
A mi parecer es mucho más sencillo ser freelancer antes que emprender todo un negocio, pero entrar en ese debate da para otro artículo...
Freelance en la práctica: consiguiendo empleo
Están muy bien las cuestiones teóricas, pero lo que a nosotros nos interesa es conseguir un trabajo.
¿Cómo empezar?
Bien, lo primero que te recomendaría hacer es definir en qué rubro te gustaría trabajar.
Hay un montón de mercado, aunque lo que más se trabaja es todo lo relacionado con edición de video, audio e imagen, programación, traducción y redacción, clases particulares de idiomas o instrumentos, consultorías, marketing, dibujo digital y un largo etcétera. De verdad, hay de todo.
Una buena idea es buscar un nicho de mercado específico, lo cual hace que te especialices más en algo y que a las personas que te quieran contratar les seas más útil.
Ahí va un ejemplo: imagina que lo que te gusta es editar videos. Si decides especializarte en armar clips a partir de gameplays, lo más probable es que los gamers se interesen más contigo que con un editor de video generalizado. Porque advierten que vas a poder trabajar con su contenido sin problema.
También está bueno capacitarse previo a buscar trabajo. Puedes tomar cursos online o presencialmente para profundizar lo que ya sabes hacer. De esta forma te vas a desenvolver correctamente en cualquier proyecto. Sin ir más lejos yo hice un curso avanzado de Excel antes de trabajar en una librería. Así le aseguraba al dueño que sabía bien lo que hacía.
Una vez que tenemos noción de lo que queremos hacer, es hora de conseguir clientes.
Lo más fácil es ofrecer tus servicios a personas que ya conozcas.
Si conoces a alguien que inició un emprendimiento y le falta un buen logo, le propones diseñárselo. Si el primo hermano de tu tío tiene problemas con su PC, le propones reparársela. Si tu amigo necesita hacer un informe empresarial y es malo con Excel, se lo haces prolijo, con un dashboard estético.
Infinidad de cosas se pueden hacer.
Ahora bien si buscas aspirar a un mercado con todavía más oportunidades, te dejo a continuación algunas de las webs más populares para encontrar trabajos freelance. Aquí también puedes contratar (no sería nuestro caso).
1. Fiverr
2. Freelancer
3. Facebook Empleos
4. Workana
Todas estas tienen un funcionamiento muy similar, pero me voy a detener a explicar cómo usar Workana, la más amigable que conozco.
Cuando ingresamos en la plataforma debemos registrarnos. Nos piden los datos básicos de siempre (nombre, apellido, mail, etc.) Y acá empieza el dilema: si tengo que pagar o no.
La página nos dice que nuestro perfil está pendiente de moderación, y que puede demorar hasta 15 días. En mi caso van 9 meses para que se hagan una idea. Obviamente si pagamos el plan más básico nuestro perfil se desbloquea y podremos comenzar a postularnos en los proyectos. De lo contrario, vamos a estar esperando indefinidamente. Por si todavía no se percataron, este es el modelo de negocio de Workana.
Pero no está todo perdido, la decisión que tomemos va a ser totalmente válida y queda a tu criterio. Simulemos ambos casos...
Escenarios posibles:
1. Pagamos el plan básico
Abonamos los 6 dólares aprox. que vale el plan y tenemos acceso a todos los proyectos del mercado.
Nos ponemos a buscar el proyecto ideal ayudándonos de la segmentación que tiene la web (categoría de proyectos, fecha de publicación, idioma, etc.)
Una vez que lo encontramos, seleccionamos el botón Envía una propuesta y nos postulamos para el empleo estableciendo una oferta (precio) y las habilidades que tenemos para poder trabajar.
Es necesario entender que estamos compitiendo por el puesto con otros freelancers, por ende el empleador va a elegir al mejor capacitado y por el menor precio posible.
2. No pagamos
Esta es más difícil, pero totalmente factible. Si no pagamos, la página jamás nos va a revisar el perfil. Por lo que nosotros visualizamos los proyectos publicados pero no podremos enviar propuestas.
¿Entonces cómo nos ponemos en contacto con los dueños del proyecto?
Tranquilidad, lo que hay que intentar hacer es sacarles algún dato a partir de su perfil.
Se los muestro con un ejemplo bien gráfico:
En este caso (en la mayoría de los casos) no hay información concreta para contactarlo, como el nombre de su negocio o página web.
Cabe resaltar que Workana no admite datos de contacto, por lo que no van a figurar nombres y apellidos completos, números de teléfono, correos electrónicos, etc.
Hay que ingeniárselas para poder dar con los usuarios. De todas formas con dedicación siempre conseguís contactos. A mí no me tomó ni un día en hablar con algunos emprendimientos. Y a partir de ellos conseguir empleo.
Una vez que entendimos cómo funciona el sistema y aprendemos a convivir con él, se puede usar tanto para Workana como para cualquiera de las páginas que les mostramos a lo largo del artículo.
¡Cuidado con los proyectos fantasma!
Lamentablemente fuera de estas plataformas hay dando vueltas muchos proyectos falsos para estafarte y robarte tu dinero. En general es fácil identificarlos ya que te prometen ganar dinero con inversiones y sin que tengas que trabajar.
Quieres ser tu propio jefe, te gustaría generar ingresos pasivos desde tu celular, tengo un negocio redondo ideal para ti, son algunas de las frases más comunes.
Lo que tenemos que tener en claro es que para recibir efectivamente nuestra paga vamos a tener que trabajar y generarle un valor agregado al proyecto del cuál participamos. Si esto no ocurre date por seguro que te estas metiendo en problemas.
Para cerrar te quiero invitar a que dejes tu experiencia trabajando freelance en los comentarios, para el beneficio de la comunidad. Es importante perder el miedo a trabajar aunque seamos chicos. Las cosas que uno puede llegar a querer las va a valorar el doble si se las gana con su propio esfuerzo. Saludos y suerte! 💪












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